Geografía

Holanda se encuentra en el punto de encuentro de las culturas europeas.

Área de superficie

41,528 kilómetros cuadrados, una cuarta parte de los cuales se encuentran por debajo del nivel del mar

El tamaño del país es apróximadamente igual a dos veces el Estado de México

Distancia norte-sur más larga 300 kilómetros (apróximadamente la distancia de México D.F. a Veracruz)
Distancia este-oeste más larga 200 kilómetros (apróximadamente la distancia de México D.F. a Querétaro)
Altitud más baja 6.76 metros por debajo del nivel del mar (cerca de Róterdam)
Mayor altitud 323 metros (cerca de Maastricht)
Clima Clima marino moderado

El país está ubicado en Europa occidental y colinda al este con Alemania, al sur con Bélgica, y al norte y oeste con el Mar del Norte.

Desde Holanda, se encuentran cerca muchas capitales europeas. Bruselas se encuentra a dos horas en tren, y un vuelo corto desde Ámsterdam te puede llevar a Londres, París, Madrid o Berlín.

El área relativamente pequeña de Holanda de sólo un poco más de 41,000 kilómetros cuadrados alberga más de 16 millones de personas.

Geografía

Lo primero que notarás cuando llegues a Holanda es su geografía. El país es extremadamente plano. Aunque hay algunas áreas con colinas en el extremo sureste del país, en esas regiones incluso puedes ver kilómetros alrededor. Una vista abierta y continua del cielo es la característica del territorio holandés.

Otra característica particular es que hay agua en todos lados, en forma de lagos, ríos y canales.

Agua y viento

Holanda yace en un delta plano y bajo y una cuarta parte de la superficie se encuentra por debajo del nivel del mar. Debido a su ubicación, los holandeses han obtenido conocimiento especializado sobre el manejo del agua. Varias compañías holandesas están involucradas en proyectos de conservación del agua y recuperación de tierra a nivel internacional.

En el siglo XVII, el viento era la fuente de energía más importante. Los molinos de viento no sólo fueron usados para bombear agua fuera de los pólderes para mantenerlos secos. También eran necesarios para moler grano, para energizar sierras usadas para cortar madera para construcción de barcos y para operar los martillos de aspas de cobre. Algunos molinos incluso fueron usados para producir pintura.

Hoy sobreviven sólo menos de 1,000 molinos de viento que son cuidadosamente preservados como parte de nuestra herencia holandesa.

Última modificación 28/08/2015 22:33
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